Los labios representan un parte esencial del rostro, son una de las principales características que determinan la personalidad, un punto clave. Estéticamente, tienen una importancia sublime en el área afectiva. Pero además los labios tienen múltiples funciones muy importantes:

 

  • proporcionan competencia a la cavidad oral durante la masticación y el reposo y así nos permiten ingerir alimentos,
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  • participan en la fonoarticulación, permitiéndonos pronunciar diferentes sonidos al hablar,
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  • proporcionan cambios de expresión facial que facilitan el lenguaje no hablado.
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  • son partes exquisitamente sensibles de nuestra piel, y cumplen con la función de interactuar con el mundo por medio del tacto, al igual que nuestras manos, y así proporcionan información sensitiva al besar, por ejemplo, o información sensitiva de los alimentos antes de ingresar a la cavidad oral.

 

Para llevar a cabo la multitud de funciones, los labios requieren un complejo sistema de músculos y estructuras de soporte. Para su rejuvenecimiento, el conocimiento detallado tanto de la anatomía como de su embriología es indispensable para obtener un resultado armónico con todo el rostro y natural.

 

Tal como podemos ver en la siguiente imagen, el labio cuenta con diferentes subunidades anatómicas distintas:

 

 

Anatómicamente, los labios están formados por el músculo orbicular de los labios con el que se conectan 18 músculos que dan movilidad. Además, cuentan con un amplio sistema vascular que presentan muchas variaciones anatómicas encontrándose a diferentes profundidades dependiendo de la zona del labio.

 

Con el paso del tiempo, los labios manifiestan diferentes cambios. Uno de los más evidentes es la pérdida de volumen, provocada por la disminución de sustancias naturales que se encuentran en la piel dando aspecto de labios delgados y finos. Esto también hace que la elasticidad de la piel disminuya y consecuentemente aparecen líneas de expresión verticales en ambos labios. Estas líneas se conocen como código de barras.

 

A todos los cambios naturales que ocurren durante el envejecimiento, se le suman otros factores externos como el tabaquismo, la exposición solar sin la debida protección, la contaminación medioambiental, entre otros, que aceleran la aparición de estos signos e incluso acentúan su aparición.

 

Como comenté antes, anatómicamente los labios son estructuras complejas, por lo que habitualmente hablamos de rejuvenecimiento de la región perioral y no solo de labios aisladamente.

 

En la región peribucal, el envejecimiento se manifiesta por otros signos como el alargamiento del labio superior, el acortamiento del mentón, y el descenso de las comisuras, dando aspecto de tristeza al rostro. Éstas son las líneas conocidas con el nombre de líneas de marioneta. También el descenso de las mejillas acentúan los surcos nasogenianos, empeorando aún más los signos.

 

En la actualidad, gracias a las diferentes características del ácido hialurónico, contamos con herramientas para revertir los signos del envejecimiento y lograr resultados armónicos y naturales. Los ácidos hialúronicos de última generación permiten adaptarse e integrarse mejor con los tejidos, manteniendo una movilidad natural y aportando estructura duradera al tercio inferior del rostro cuando es necesario. Los resultados visibles se mantienen alrededor de un año, ya que el ácido hialurónico es una sustancia natural presente en nuestro organismo.

 

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  • Imagen de Teoxane