A lo largo de la historia de la humanidad, el cabello ha tenido siempre una connotación social y estética muy fuerte, ya sea tanto la pérdida, conocida como alopecia, como el aumento del vello corporal, conocido como hirsutismo. El resultado final de cualquiera de estas anomalías con frecuencia genera problemas psicológicos. La alopecia baja la autoestima y la autoconfianza, aumenta el estrés, la angustia y que, en algunos casos, desemboca en depresión o ansiedad. El cabello tiene un papel fundamental en la autopercepción y en la identidad personal y la perdida de éste en las mujeres produce una sensación de desasosiego y angustia con una implicación emocional, incluso más acentuada que en los hombres.
Además, los trastornos del pelo pueden representar una disfunción primaria (propia del pelo) o secundaria (por disfunción de otros órganos) y estar relacionados con causas exógenas (del medio ambiente) o endógenas (del propio organismo).
No obstante, en comparación con otros sistemas orgánicos el pelo es el único que sufre un proceso de envejecimiento y renacimiento planificado y repetitivo lo que permite que se desarrollen trastornos clínicos con anormalidades cíclicas.
ESTRUCTURA
El pelo es un filamento queratinizados delgado, formado por columnas de células muertas, queratinizadas, que se acumulan en numerosas capas concéntricas. Varían en longitud desde pocos milímetros llegando a medir alrededor de 1 metro o más, y en grosor de 0.005 milimetros a 0.5 milimetros. Su función principal es la protección.
Existen dos tipos de pelos en nuestro cuerpo que se distribuyen en número, longitud y grosor variables por toda la superficie de la piel. Los más pequeños y finos, llamados vello o lanugo, que se localizan en toda la superficie cutánea excepto palmas de las manos y plantas de los pies; y los más gruesos y de color, llamados pelos terminales y solo se localizan en algunos sitios: axilas, pubis, zona de la barba en hombres y en el cuero cabelludo.
Estructuralmente el pelo esta formado por 3 partes o capas: la cutícula, la corteza y la médula.
En la parte externa, encontramos la cutícula formada por una única fila de células transparentes y finas, que es la primera en dañarse cuando el cabello ha sido maltratado (champús inadecuados, permanentes, peinados fuertes, etc.).
A nivel intermedio, aparece la corteza. Es la parte más abundante y aquí se encuentra el pigmento melanina que tiende a reducirse con la edad, cambiando el cabello a color “blanco” (proceso de encanecimiento).
En el interior, se encuentra la médula formada por células redondas separadas entre sí por espacios de aire.
Químicamente, el cabello está formado por agua, proteínas (queratina), lípidos, minerales (oligoelementos) y pigmentos. Aproximadamente el 80% del peso del cabello se debe a la presencia del proteínas (polímeros de aminoácidos).
La queratina es una proteína que se encuentra en la corteza y está formada por dieciocho aminoácidos, entre ellos los más importantes: son la cisteína, la cistina, la serina, el ácido glutámico, la glicina, la treoonina, la arginina, la valina, la leucina y la isoleucina.
La queratina alfa, fibrosa y de bajo contenido en azufre es la presente en mayor cantidad en el cabello. El proceso de queratinización del cabello es regulado por varios elementos (hormonas, vitaminas, factores genéticos y metabólicos) y está conectado al metabolismo del colesterol, por lo tanto las carencias alimentarias y/o los defectos enzimáticos de las vías de síntesis del colesterol y de los ácidos grasos pueden provocar una queratinización anómala que derive en defectos estructurales del tallo. La queratina puede deformarse con el vapor acuoso (“peinado”).
Los lípidos presentes en la estructura química del cabello están formados por triglicéridos, ceras, fosfolípidos, colesterol, escualeno y ácidos grasos libres. En su mayoría derivan del sebo.
Los minerales u oligoelementos son un componente esencial: hierro, magnesio, zinc, cobre y plomo.
Los pigmentos son formados por las melaninas (sustancias coloradas) presentes en el pelo de forma difusa o granular. No son solubles en agua, pero sí en los ácidos fuertes y se decoloran con agua oxigenada.
Los melanocitos, utilizando la tirosina (aminoácido de las proteínas) como precursor sintetizan dos tipos principales de melanina: la eumelanina, oscura y presente en el cabello negro y la feomelanina, más clara y presente en cabellos dorados, rubios y pelirrojos.
CICLO DEL PELO
El ciclo de vida y el consecuente crecimiento del cabello se produce a una velocidad de 1-1,5 cm al mes. El cabello es un elemento vivo que sigue un ciclo de vida de una duración media de 2-6 años. En el ser humano, a diferencia de otros mamíferos que están sometidos a una muda periódica, esta evolución cíclica no es sincrónica (por tanto, cada cabello es independiente de los otros). Una pérdida fisiológica de cabello hasta un máximo de 100 al día debe considerarse normal.
El cabello crece cíclicamente siguiendo tres fases. El conocimiento del ciclo del pelo es de suma importancia para poder comprender sus problemas. La duración y la tasa de crecimiento de la fase anágena (fase de crecimiento) por lo general varían en los diferentes sitios del cuerpo, en cada individuo y a diversas edades y éstos factores son los que van a determinar la longitud final del pelo en esa área. Esta fase dura entre 1 a 4 años. El catágeno es la fase de transición del ciclo entre el anágeno y el telógeno (fase de reposo) y es de corta duración (2 a 4 semanas). La fase de reposo dura entre 2 a 3 meses. Con la edad se produce tanto una disminución de la duración del periodo de crecimiento como un aumento del intervalo de tiempo entre dos ciclos de crecimiento. En un momento dado alrededor del 90% del pelo del cuero cabelludo se encuentra en el anágeno y el 10% en el telógeno; esto está sujeto a algunas variaciones estacionales.
Al final del anágeno cada bulbo piloso se desplaza desde su ubicación en el tejido subcutáneo o la dermis (la profundidad de la ubicación está determinada por el tipo de folículo – terminal o velloso-) hacia una posición más superficial por medio de la contracción y la remodelación de la posición que está por debajo de la región donde se inserte el musculo piloerector. Las capas concéntricas de la vaina radicular interna, que se ancla al tallo en el folículo, solo están presentes en la parte inferior del itsmo folicular, la región hacia la que asciende el bulbo del pelo en el telogeno. En consecuencia, el tallo del pelo en el telógeno ya no está anclado en el tejido con la firmeza que tiene durante el anágeno y se puede desprender con una suave tracción durante el lavado, el peinado, el cepillado, etc. El desprendimiento del folículo anágeno y la iniciación del crecimiento de un pelo anágeno nuevo conduce a la perdida de todos los pelos telógenos remanentes en los canales foliculares.
PROCESO DE FORMACIÓN DEL PELO
La parte inferior del folículo piloso se localiza en la parte más profunda de la dermis (para el cabello, la profundidad media es de aproximadamente 0,6-1 cm). A nivel del tercio superior del folículo piloso, desemboca la glándula sebácea. El conjunto del folículo piloso y de la glándula sebácea se define como folículo pilosebáceo.
El pelo deriva del epitelio del folículo piloso, que es una estructura en forma de bolsa o tubo situado en la dermis y que se abre a la epidermis.
El tallo es la parte visible del pelo mientras que la raíz es la parte del pelo oculta en el folículo.
En la capa más interna del folículo se encuentra la matriz germinal, en donde hay numerosas células progenitoras en proliferación activa que a medida que se dirigen hacia arriba en el folículo, se van llenando de queratina y van muriendo para formar las columnas de células muertas que constituyen el pelo.
En la base de la matriz está la papila que es una es una estructura conectora rica en vasos sanguíneos que nutren a la matriz, linfáticos y estructuras nerviosas, cuya función es el sustento, nutrición y control endocrino de las células de la matriz del pelo.
Hay glándulas sebáceas y músculos lisos (los músculos erectores del pelo) asociados con los folículos pilosos. Cuando estos músculos se contraen en respuesta al frío, al miedo... mueven al pelo y lo colocan en una posición más vertical al mismo tiempo que deprimen la piel en su zona de inserción (la llamada piel de gallina).
Por debajo de la raíz, en la región más profunda del folículo, se encuentra el bulbo, encontramos dos o tres filas de células superpuestas de rápida reproducción que forman la matriz. Las células madre, que son las únicas germinativas, a medida que se reproducen, empujan hacia arriba aquellas nacidas anteriormente. Durante el ascenso, las células elaboran en su interior la queratina, teniendo lugar el “proceso de queratinización”, dividiéndose así cada vez de forma más rígida. Por encima de estas células madre, se encuentran los melanocitos, encargados de darle color al pelo, introduciendo melanina a las células que se convertirán en la corteza del cabello.
| Resumiendo y simplificando lo explicado anteriormente: Normalmente, existe una caída diaria normal y completamente esperable de entre 25 y 100 pelos ya que los folículos que componen el cabello crecen y se renuevan de forma permanente. El pelo nace, crece, absorbe nutrientes y en determinado momento cae para dar paso al crecimiento de un nuevo pelo. El pelo no está creciendo de modo continuado en su folículo, sino que los folículos presentan fases o ciclos de proliferación y crecimiento y periodos de descanso. El pelo del cuero cabelludo crece durante 2 a 6 años y reposa unos 3 meses. En un momento determinado, alrededor del 90% del cabello se encuentra en periodo de crecimiento. Tanto la velocidad de crecimiento como los ciclos de reemplazo del pelo pueden ser alterados por varias causas como enfermedades, fiebre alta, pérdida de sangre excesiva, estrés emocional, dietas que llevan a una pérdida rápida de peso por la restricción importante de calorías o proteínas etc. |
CAUSAS DE LA CAIDA DEL PELO
Son numerosas las causas de la caída del pelo. Si bien en la práctica diaria el motivo de consulta más frecuente son las alopecias de origen androgenético, existe un porcentaje de pacientes en los que el motivo de consulta es por pérdida de cabello por otras causas. Entre éstas encontramos los factores hormonales y el estrés. Para simplificar y entender mejor el problema, dividiremos las causas en 4 grupos: genéticas, médicas propiamente dichas (hormonales, autoinmunes, infecciosas, etc.), factores externos y por estrés (físico o emocional.
1.Causas genéticas: aquí se encuentra la Alopecia Androcronogenética. En éstas el antecedente familiar está presente en la mayoría de los casos y es mucho más frecuente en hombres que en mujeres. La alopecia androgenética es el tipo más común de alopecia que afecta a más del 50% de los hombres mayores de 40 años y al 75% de las mujeres mayores de 65 años.
2.Factores médicos: las hormonas afectan directamente el pelo. Así por ejemplo, el aumento de los estrógenos mejoran la calidad y el aspecto del pelo, esto ocurre durante el embarazo y antes de la ovulación. Al contrario, la menor cantidad de estrógenos durante la menstruación, después del parto, y durante la menopausia favorecen la caída del cabello. Otro factor hormonal que influye en el pelo, al disminuir la cantidad de estrógenos circulantes es el abandono de tratamientos anticonceptivos.
Otras enfermedades que alteran distintas hormonas y afectan el pelo son: las enfermedades de la glándula tiroides (ya sea hipo o hipertiroidismo), Síndrome de ovario poliquístico, patologías de las glándulas suprarrenales.
En individuos genéticamente predispuestos, la alopecia androgenética es causada por andrógenos como la testosterona y sus derivados.
Dentro de las enfermedades autoinmunes se encuentran el Lupus, la Diabetes y algunos tipos de Anemias.
Entre las causas infecciosas, encontramos las infecciones por hongos o bacterias.
Factores nutricionales: dietas desequilibradas y con carencias nutricionales con falta de aporte proteico, vitaminas del grupo B, vitamina D, ácido fólico, zinc, hierro o magnesio.
Algunos medicamentos: por ejemplo algunos anticoagulantes, antidepresivos, y los tratamientos oncológicos.
3.Por estrés: diferentes situaciones pueden alterar el ciclo de vida de los folículos pilosos, o actuar como factor colaborador si existen otras causas. Ésto puede suceder tras vivenciar situaciones de máxima tensión emocional, como por ejemplo: tener un cargo laboral que implique muchas responsabilidades, recibir noticias inesperadas muy fuertes como los diagnósticos de enfermedades graves propias o de seres queridos, perder el trabajo, mudanzas, divorcios, etc. O secundario a situaciones de estrés físico, por ejemplo accidentes de tránsito, cirugías mayores, etc.
4.Factores externos: la contaminación ambiental, el tabaquismo, los peinados con mucha tensión (colas de caballo, moños), el uso excesivo del alisadores, onduladores y secadores de cabello, extensiones.
FORMAS CLÍNICAS DE PRESENTACION:
Aquí podríamos agruparlas también en 4 grupos, según a la forma en la que se presenten:
Androgenética o hereditaria o calvicie común: La causa más frecuente Se debe, tal como su nombre lo indica, a una alteración en los andrógenos (hormonas masculinas), que pueden estar aumentados o existir una sensibilización de los receptores del folículo piloso, sumado todo esto a una predisposición genética, por lo que siempre es más frecuente y probable que ocurra en personas que ya tienen familiares afectos. Este tipo de alopecia ocurre en un 40% de los hombres entre los 18 y los 39 años, y en un 95% de los mayores de 70 años. También afecta a mujeres, aunque en menor proporción, y en estos casos siempre se deben estudiar y descartar otros signos de hiperandrogenismo (de exceso de andrógenos) como son el acné, la seborrea o incremento de grasa, y el hirsutismo o aumento de pelo en zonas típicas del varón. En cualquier caso, es muy importante que el diagnóstico sea precoz ya que los tratamientos disponibles son más eficaces si se instauran desde el inicio de la enfermedad. Clínicamente se presenta en hombres con perdida de cabello y clareamiento de las entradas y coronilla, y en mujeres en forma difusa, principalmente en la zona media del cuero cabelludo, dando aspecto claro en las zonas centrales, la coronilla y las zonas laterales (temporales). El pelo se afina, se miniaturiza y pierde densidad.
Cicatrizales: se produce por un cuadro de inflamación autoinmune, o infección de la piel o por traumatismos que dejan cicatriz sobre la cual luego no crece el pelo, la pérdida es definitiva.
Areata: se caracteriza por la pérdida de cabello en parches. Sus causas pueden ser inmunológicas, hormonales o de estrés. Algunas veces su curso es impredecible ya que el cabello puede volver a crecer sin tratamiento, mientras que otras veces puede ir en progreso.
Efluvios: consiste en una caída difusa, transitoria de 2 o 4 meses, después de un acontecimiento desencadenante (mala alimentación, estrés) y si se diagnostica la causa a tiempo, de recuperación completa. Si pasan más de 6 meses, podríamos hablamos de efluvio crónico.
CUÁNDO ES NECESARIO REALIZAR UNA CONSULTA MÉDICA?
Ya dijimos que perder hasta 100 pelos por día es completamente normal en especial durante las estaciones más frías del año como el otoño e invierno, ya que en estas épocas la raíz del cabello está menos irrigada por lo que su aporte de nutrientes es menor y cae con mayor facilidad.
| Los síntomas a los que debes prestar atención y en caso de estar presentes consultar, son: - Cuando la pérdida es más abundante, de mayor cantidad y notas cabellos sobre la almohada; - Cuando ocurre a mechones durante el lavado o peinado; - Cuando existe una menor densidad por afinamiento del calibre del pelo, notándose la fibra capilar se más fina, débil y sin volumen, principalmente en la parte superior de la cabeza; - Cuando aparecen molestias o lesiones en el cuero cabelludo observándose zonas despobladas, existe escozor, picazón, irritación, enrojecimiento o descamación asociada; - Cuando hay pérdida de cejas o del vello corporal. |
TRATAMIENTOS:
Como siempre digo, es indispensable realizar un diagnóstico correcto a fin de poder indicar el tratamiento adecuado.
También es importante recordar, que los productos cosméticos solo mejoran el aspecto estético del pelo, pero no actúan a nivel de los folículos pilosos.
Suplementos nutricionales para la caída de cabello: Nutricosméticos
| Selenio | Protege el pelo de los radicales libres del sol, evitando el envejecimiento del cabello. |
| Hierro | Imprescindible en la oxigenación del cuero cabelludo. |
| Zinc | Interviene en el crecimiento capilar. |
| Silicio | Fortalece el pelo, mejora su estructura y lo hace más fuerte y menos quebradizo. |
| Vitamina C | Favorece la síntesis del colágeno, haciendo que la textura del pelo sea mejor y previniendo su caída. |
| Quinoa | Previene la caspa, sus proteínas sellan las puntas del cabello y contiene tirosina que interviene en la formación del pigmento del pelo, evitando las canas. |
| Cisteína | Es un aminoácido antioxidante imprescindible un cabello sano. |
| Azufre | Mejora el crecimiento. |
| Complejo de Vitamina B | B1, B2: fomenta el crecimiento y lo refuerza. B3 mejora la circulación del cuero cabelludo. B6: mejora la caspa y las dermatitis seborreicas. Biotina: una de las más populares, frena la caída, fomenta el crecimiento del cabello y lo fortalece. B12: es la segunda vitamina más importante en el crecimiento del cabello, después de la biotina. |
Medicamentos:
Siempre deben ser indicados por el médico, sin excepción.
Minoxidil al 2% - 5%: Se debe aplicar 2 veces al día en el cuero cabelludo. Ayuda a revitalizarlo, aumentando la irrigación sanguínea y fortaleciendo los folículos pilosos existentes, disminuyendo su caída. Como efecto secundario puede producir prurito (picazón) en el cuello cabelludo, irritación e hipertricosis (aumento del crecimiento del pelo) en región frontal y rostro.
Finasteride, Dutasteride: Son inhibidores específicos de la enzima esteroide 5a-reductasa, que convierte la testosterona en el potente andrógeno 5a-dihidrotestosterona (DHT). En las alopecias androcronogenéticas, existe un aumento de la acción de las hormonas masculinas (andrógenos) sobre las zonas genéticamente predispuestas a estar afectadas. Es así que estos medicamentos inhiben -o bloquean- la acción de este andrógeno en el folículo piloso, evitando que su actividad siga disminuyendo evitando la atrofia del bulbo piloso y la consecuente caída del pelo. Se ha comprobado que con dosis de 1 mg de finasteride por día existe acción antialopécica con estimulación del crecimiento del pelo en el 30-35% de los pacientes tratados crónicamente durante períodos prolongados de más de 1 año. El dutasteride ha demostrado presentar mejor efecto que el finasteride con una incidencia de efectos adversas similar.
En cuanto a los efectos secundarios, finasteride y dutasteride tienen un riesgo de efectos secundarios muy bajo (menor del 3%), y en las dosis utilizadas en alopecia los estudios demuestran que el riesgo de efectos adversos es muy similar al de la población general que no toma medicación. Los más frecuentes son la disminución de la líbido o disfunción eréctil transitoria, frecuentes a mayor edad y con dosis altas (las que se utilizan para tratar enfermedades de la próstata). Es por esto que estos medicamentos raramente producen este efecto a las dosis que se utilizan en alopecia y más aun teniendo en cuenta que los pacientes que reciben el fármaco suelen ser más jóvenes que los varones con problemas de próstata. Además, estos efectos secundarios son transitorios, esto es, una vez suspendida la medicación se revierte completamente.
Mesoterapia: consiste en la inyección de principios activos en el cuero cabelludo con efecto localizado. Utilizamos diferentes medicamentos de acuerdo al diagnóstico de cada paciente: medicamentos antiandrógenos (finasteride, dutasteride), vitaminas, oligoelementos, vasodilatadores (minoxidil) con el objetivo de mejorar la circulación y el aporte de nutrientes y contrarestar los mecanismos de la caída del cabello. Dependiendo la causa las sesiones pueden realizarse en forma semanal, quincenal o mensual asociado o no a otros tratameintos. Las sesiones son muy rápidas y prácticamente indoloras en manos experimentadas, puediendo coninuar con sus actividades diarias inmediatamente después de la sesión.
Plasma rico en plaquetas: El plasma rico en plaquetas es un concentrado de factores de crecimiento autólogo, esto quiere decir que es obtenido a partir de la sangre del propio paciente por lo que no existe ningún tipo de reacciones adversas con este procedimiento. Para obtenerlo se extrae una pequeña muestra de sangre y luego se lleva a cabo un proceso de centrifugación el cual nos permite separar las plaquetas del resto de las células sanguíneas. Así luego las aislamos y aplicamos en la zona a tratar (en este caso, el cuero cabelludo) por medio de la técnica mesoterapia. El pasma rico en factores de crecimiento genera un efecto de bioestimulación que va a repercutir directamente sobre la cantidad y la calidad del cabello. Los efectos no son inmediatos, comienzan a observarse después del mes de tratamiento por lo que se aconseja realizar una sesión de plasma cada dos meses.
Carboxiterapia: es un tratamiento basado en inyecciones de dióxido de carbono. Gracias a sus propiedades fisiológicas, el CO2 tiene actividades antihipóxicas, antioxidantes, vasodilatadoras, antiinflamatorias, analgésicas y espasmolíticas. Además, mejora la viscosidad de la sangre, estimula la neoangiogénesis y los procesos regenerativos. Así, cuando las células sanguíneas están expuestas a altas concentraciones de CO2 (efecto Bohr), aumenta la tasa de intercambio de gases (CO2 y O2). El organismo humano interpreta la carboxiterapia (hipercapnia local) como deficiencia de oxígeno y en respuesta a ella, aumenta no solo el flujo sanguíneo, sino también los factores de crecimiento vascular endotelial que estimula la neoangiogénesis y, a la larga, mejora el suministro de sangre y el trofismo tisular. Todos estos efectos poducidos por la carboxiterapia son útiles al momento de recuperar en la calidad y cantidad del pelo. Se requiere un mínimo de seis sesiones y los mejores resultados se obtienen en combinación con otros tratamientos.
Láser: La terapia de luz de bajo nivel es una nueva técnica para estimular el crecimiento del cabello en hombres y mujeres. Estimula la reentrada de la fase anágena en los folículos capilares telógenos, prolonga la duración de la fase anágena, aumenta las tasas de proliferación en los folículos capilares anágenos activos y previene el desarrollo prematuro de catágenos. Así estimula la regeneración de la matriz que perdió el cabello e impide que el cabello sano se caiga, mejorando paulatinamente la caída de cabello, ayudando a mejorar el porcentaje de recuperación de la alopecia androgenética. Combinando el tratamiento con Minoxidil, los resultados son aún mas notables en densidad y grosor de la fibra capilar.
Implante capilar: es una técnica quirúrgica en la cual se implantan folículos pilosos directamente en el cuero cabelludo. La cirugía de implante capilar se puede realizar mediante dos técnicas; FUSS (Follicular Unit Strip Surgery o técnica de la tira) y FUE (Follicular Unit Extraction o Extracción individual de folículos o pelo por pelo).
La Tecnica FUSS consiste en retirar una lonja de piel y pelos de la zona posterior o lateral de la cabeza, la que se fracciona en pequeños segmentos hasta obtener folículos. Estos son, posteriormente, micro implantados en las zonas despobladas.
La Técnica FUE consiste en extraer de la zona donante (occipital) las unidades foliculares individuales para luego ser implantados una a una en la zona receptora. Con esta técnica se consigue suprimir la cicatriz visiblesulta de la técnica FUSS a multiples y pequeñas cicatrices puntiformes, prácticamente imperceptibles.
La cantidad a implantar depende de la densidad que posea la zona dadora. El tratamiento se realiza en una sola sesión. El cabello trasplantado se desprende del folículo poco tiempo después de la cirugía, luego del cual se inicia un nuevo ciclo de crecimiento del pelo y así gradualmente, a medida que va apareciendo y creciendo el cabello nuevo el resultado del microtrasplante comienza a observarse, y se completa alrededor de seis meses después, momento en el que el cabello ha conseguido una mayor longitud que permite cubrir mejor las zonas despobladas.
Los resultados, en manos expertas, son muy naturales, ya que se tiene en cuenta tanto el diseño de la línea de implantación, la inclinación natural del pelo de la zona receptora, la disposición del cabello logrando de esta forma una integración completa con el cabello que ya existe en la zona receptora, pasando prácticamente inadvertido.






