¡Hola a todos!

 

Espero sinceramente que se encuentren bien, gozando de salud, a pesar de esta “película de terror” que estamos viviendo.

 

A estas alturas de la pandemia, todos hemos escuchado o leído muchísima información sobre el nuevo coronavirus que nos afecta. En este artículo, les voy a explicar brevemente de que se trata esta nueva enfermedad, para avanzar luego en que medidas podemos tomar para sentirnos mejor a pesar de todo.

 

La Organización Mundial de la Salud, define a la “Salud: como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”

 

Partiendo de esta base, existen algunos aspectos sobre los que podemos influir conscientemente para contrarrestar otros sobre los que lamentablemente no podemos actuar, inclinando la balanza a nuestro favor (o por lo menos intentándolo)…

 

¿Qué es un coronavirus?

 

Los coronavirus son una amplia familia de virus que afectan habitualmente animales, aunque alguno virus tienen la capacidad de transmitirse de los animales a los humanos. Causan desde enfermedades leves como el resfriado común hasta otros más graves como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV, 2003) o el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV, 2012).

 

¿Qué es el nuevo coronavirus SARS-CoV-2?

 

Un nuevo coronavirus es un nuevo tipo de coronavirus que puede afectar a las personas y que no se había identificado previamente. Se detectó por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, en China, y se ha llamado SARS-CoV-2. La enfermedad que causa se denomina Covid-19.

 

 

 

¿COMO PODEMOS PREVENIR LA INFECCIÓN?

 

1.Mantener el distanciamiento social: Sin dudas, el aislamiento social es el factor más importante en esta lucha. Mantener al menos 1 metro (3 pies) de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre. Esto es así, porque cuando alguien con una enfermedad respiratoria, como la infección por el Covid-19, tose o estornuda, proyecta pequeñas gotitas que contienen el virus. Si estamos demasiado cerca, podemos inhalar el virus

Muchas personas se preguntan si no podríamos simplemente protegernos evitando a las personas con síntomas de enfermedad respiratoria. Desafortunadamente, la respuesta es no. 

Estudios demuestran que simplemente evitar a las personas sintomáticas no es suficiente como para frenar la pandemia de COVID-19. Esto se debe a que muchas personas pueden portar el nuevo coronavirus sin mostrar ninguno de los síntomas típicos de COVID-19: fiebre, tos seca y falta de aire o dificultad para respirar. Pero estas personas asintomáticas o solo levemente enfermas aún pueden eliminar el virus e infectar a otros.

Hace algunos días se publicó un estudio en la revista Science donde se documenta por qué el distanciamiento social puede ser nuestra mejor esperanza para frenar la propagación de COVID-19. (Substantial undocumented infection facilitates the rapid dissemination of novel coronavirus (SARS-CoV2). Li R, Pei S, Chen B, Song Y, Zhang T, Yang W, Shaman J. Science. 16 March 2020. [Preprint ahead of publication].

Los puntos más destacados del artículo son:

• Por cada caso confirmado de COVID-19, es probable que haya otras cinco a 10 personas con infecciones no detectadas.
• Las personas con infecciones no detectadas fueron tan frecuentes en China que aparentemente fueron la fuente de infección para el 86% de los casos confirmados.
• Después de que China estableció restricciones de viaje y distanciamiento social, la propagación de COVID-19 disminuyó considerablemente.

Mientras tanto, el distanciamiento social - el confinamiento, sigue siendo una de las mejores armas que tenemos para frenar la propagación silenciosa de este virus y aplanar la curva de la pandemia de COVID-19. De esta forma permitiremos a los profesionales de la salud y a la Instituciones aprovechar este tiempo muy valioso para prepararse, protegerse y ayudar a las muchas personas cuyas vidas pueden estar en peligro por este coronavirus y que llegan a la consulta en una  forma mucho más gradual dando tiempo para actuar y disponer de los recursos.

Es importante destacar que salvar vidas de COVID-19 requiere que todos nosotros, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, participemos. Las investigaciones demuestran que los jóvenes sanos, cuyo riesgo de morir por el coronavirus no es cero sino bastante bajo, actúan como el vector involuntario de un virus peligroso que puede causar un gran daño, e incluso pueden quitarle la vida a las personas mayores y más vulnerables. 

2. Lavarse las manos frecuentemente: con agua y jabón. En el caso que en la situación en la que nos encontremos (por ejemplo si estamos trabajando y no disponemos de un lavabo cerca) puede utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol. Lavarse las manos con agua y jabón mata el virus si este está en nuestras manos, lo mismo ocurre con los desinfectantes a base de alcohol.

No nos olvidemos de la importancia que tiene también ventilar bien los ambientes de tu casa y desinfectar los objetos que usas con frecuencia.

3. Adoptar medidas de higiene respiratoria: Al toser o estornudar, debemos cubrirnos la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo y tirarlo inmediatamente. Lavarse las manos. Esto es importante porque cuando nos cubrimos la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus, en cambio, si  nos cubriéramos con las manos podríamos contaminar los objetos o las personas a los que toquemos.

4. Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca: Otro punto importante a tener en cuenta. Las manos tocan muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus. Si se toca los ojos, la nariz o la boca con las manos contaminadas, puedes transferir el virus de la superficie a si mismo.

5. Si tiene fiebre, tos, debilidad y /o dificultad para respirar solicite atención médica rapidamente: Los síntomas respiratorios pueden tener diversas causas, y dependiendo de sus antecedentes de viajes y circunstancias personales, el 2019-nCoV podría ser una de ellas. Siempre que tenga fiebre, tos y dificultad para respirar, es importante buscar atención médica de inmediato, ya que dichos síntomas pueden deberse a una infección respiratoria o a otra afección grave.

6. Mantenerse informado y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios: Este punto es muy importante. Mantenerse informado sobre las últimas novedades en relación a la situación actual es necesario, pero debemos obtener esa información de fuentes serias: autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional, organizaciones de salud internacionales y sociedades médicas científicas. De esta forma lo ha expresado el Dr. Jarbas Barbosa, Subdirector de la Organización Panamericana de la Salud: “La información oportuna y basada en evidencia es la mejor vacuna contra los rumores y la desinformación”. (Puedes leer "Consejos para aclarar las dudas que surgen de los rumores sobre el nuevo coronavirus")

 

 

 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SENTIRNOS MEJOR A PESAR DE TODO?

 

Ahora bien, ya vimos cómo podemos prevenir enfermarnos… Ahora veremos cuáles son los recursos con los que contamos para aumentar nuestro bienestar en época de pandemia… sentirnos mejor a pesar de todo esto.

 

Las situaciones de estrés, tal como nuestro cerebro interpreta una pandemia, nos pone en un papel de desprotección, de miedo, de vulnerabilidad. La vulnerabilidad es la condición interna de una persona o grupo expuesto a una amenaza/evento traumático, que corresponde a su disposición intrínseca para ser dañado; es la resultante de un proceso dinámico de interacción de diversos factores.

 

Las epidemias, pandemia en este caso, son emergencias sanitarias en las que se ve amenazada la vida de las personas y causan cantidades significativas de enfermos y muertos. Por lo general, se sobrecargan los recursos locales y la seguridad y funcionamiento normal de la comunidad quedan amenazados.

 

Pero al igual que otros eventos catastróficos, son también verdaderas tragedias humanas y por ende es necesario entender la aflicción y las consecuencias psicológicas que esto trae aparejado.

 

Desde la perspectiva de la salud mental, una epidemia de gran magnitud implica una perturbación psicosocial que puede exceder la capacidad de manejo de la población afectada.

 

Puede considerarse, incluso, que toda la población sufre tensiones y angustias en mayor o menor medida. Así es que se estima un incremento de la incidencia de trastornos psíquicos (entre una tercera parte y la mitad de la población expuesta podrá sufrir alguna manifestación psicopatológica, de acuerdo a la magnitud del evento y el grado de vulnerabilidad). Aunque debe destacarse que no todos los problemas psicológicos y sociales que se presentan podrán calificarse como enfermedades; la mayoría serán reacciones normales ante una situación anormal.

 

En el orden individual muchas personas pueden enfrentar una crisis. Una crisis se define como como aquella situación generada por un evento vital externo que sobrepasa la capacidad emocional de respuesta de la persona. Es decir, sus mecanismos de afrontamiento le resultan insuficientes y se produce un desequilibrio e inadaptación psicológica.

 

Esta explicación, sirve para entender que en estos momentos es normal que las personas tengamos diferentes tipos de sensaciones:

 

  • Miedo de quedarse sin elementos básicos: alimentos, medicamentos.
  • Ansiedad, principalmente por estar separado de sus seres queridos.
  • Incertidumbre, acerca de durante cuánto tiempo necesitará aislarse en el hogar y qué pasará después.
  • Preocupación por su seguridad física y la de sus seres queridos.
  • Miedo de enfermarse.
  • Miedo de ser estigmatizado o etiquetado si se enferma.
  • Culpa de no poder cumplir con las responsabilidades, tales como trabajar, criar a sus hijos o cuidar de los dependientes.
  • Miedo por la pérdida de ingresos y preocupación por la situación económica posterior.
  • Aburrimiento o aislamiento.
  • Pensamientos de culpa, preocupación o miedo.

 

 

 

 CONSEJOS PARA SOBRELLEVAR LA SITUACIÓN:

 

Ante estos sentimientos, podemos – o deberiámos- pedir ayuda tanto a nuestro entorno o telefónicamente a los profesionales.

 

Entender y aceptar que no estamos solos en este momento, sirve de gran ayuda, y de consuelo.

 

No nos olvidemos que la expresión oficial es "distanciamiento social" pero puede ayudarnos  pensar en ello como "distanciamiento físico". Podemos seguir siendo sociales, solo que de maneras diferentes: contamos con los medios de comunicación social y las aplicaciones para apoyarnos los unos a los otros, reírnos juntos y cuidarnos entre sí. Y no nos olvidemos que esto es pasajero hasta que el virus esté bajo control. Todo pasa… y esto también pasará!

 

  • Establecer una rutina diaria (limpieza, orden, actividad de ocio, etc.).
  • Mantenerse conectado con los seres queridos a través de video llamadas, llamadas telefónicas, mensajes de texto o redes sociales: nos llena el corazón. 
  • Mantenerse informado con información precisa y confiable. Debemos evitar las cuentas de redes sociales y portales de noticias que promueven el miedo o los rumores.
  • Monitorear las necesidades de salud físicas y las de nuestros seres queridos.
  • Controlar la adicción a dispositivos de pantalla.
  • Mantener en la mente una imagen del mejor resultado posible. Una buena idea es hacer una lista de nuestras fortalezas personales y usarlas para ayudarnos a nosotros mismos y a otros a mantenerse emocionalmente fuerte.
  • Si eres religioso o espiritual, practicar en el hogar para obtener consuelo y fortaleza emocional: rezar, meditar, fortalecer nuestra fé.

 

Ayudar a otros: pocas cosas son realmente tan gratificantes como ayudar al prójimo, No? ¿Cómo podemos hacer?

 

Siendo amables con las personas que pueden no tener un sistema de apoyo o están aisladas. Puede que haya límites a lo que podamos hacer en estos momentos, pero puede que lo único que necesite alguien es un poco de bondad.

 

Comunicarse con adultos mayores o personas con condiciones de salud crónicas y ofrecer ayuda. Por ejemplo, ofrecernos para recoger alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales.

 

Cuidar nuestras mascotas, que pueden ser una parte esencial del sistema de apoyo. Al igual que las personas, las mascotas reaccionan a los cambios en su entorno y rutina, por lo que sus comportamientos también pueden cambiar. Debemos estar atentos a su bienestar y atender sus necesidades de la mejor manera que pueda.

 

 

 

… Y para vernos mejor… aquí van algunos consejos que también nos harán sentir mejor:

 

  • Realizar alguna actividad física todos los días durante al menos una hora. Siempre adaptada a tu espacio y a tu estado físico actual. Las actividades con música divertida, por ejemplo bailar, nos liberan muchas endorfinas y nos hacen sentir mejor! Y también dormir mejor…!
  • Reducir el consumo de carbohidratos (harinas refinadas, azúcares, etc.) y productos ultraprocesados, para evitar la ganancia de peso.
  • Comer alimentos sanos, elegir principalmente frutas y verduras y beber mucha agua. Las tisanas también son una buena opción.
  • Realizar alguna técnica de relajación diaria.
  • Aprovechar el tiempo para hacer las cosas que no hacemos habitualmente, y que nos agraden.

 

Para los más pequeñitos de la casa también les dejo una serie de recomendaciones para ayudarlos a gestionar sus emociones:

 

  • Mantenerlos informados. Debemos darles información clara y utilizar un lenguaje adecuado a su edad, sin mentirles y resolviendo sus dudas a medida que vayan surgiendo. Debemos transmitirles seguridad en el control de la situación.
  • Estar atentos a sus emociones y conductas. Ayudarles a entender las emociones y ponerle nombre (miedo, tristeza, aburrimiento) les ayudará a adaptarse mejor a las circunstancias actuales.
  • Preguntarles cómo se encuentran, cómo se sienten o si les preocupa algo: debemos preguntar en forma abierta sobre qué saben del coronavirus, que les da miedo y que los preocupa, utilizando siempre un lenguaje adaptado a su edad, sencillo y con un tono calmado.
  • Informarles que hay muchos profesionales sanitarios que trabajan cada día para curarnos y encontrar una vacuna.

Aquí les dejo dos liks. Son cuentos para niños sobre el coronavirus. Para su lectura, recomiendo que un adulto se encuentre con ellos para ayudarlos en la comprensión y en la gestión de las emociones que puedan surgir durante la lectura:

1). "Rosa contra el virus"

2). "¡Hola! Soy un virus primo de la gripa y el resfriado y me llamo Coronavirus"

Otras recomendaciones para su cuidado en el período de confinamiento: ellos están acostumbrados a un consumo energético mayor en su día a día, a su rutina escolar y sus actividades vespertinas.

Debemos ayudarlos a practicar actividad física. Una buena idea es compartir clases de yoga con los papis o zumba. También debemos fomentar la psicomotricidad fina con trabajitos manuales por ejemplo jugando con masas, plastilinas, dibujando, cocinando juntos, o con cualquier actividad que sea de su agrado y que permita compartir y disfrutar el tiempo juntos… después de todo, cuando ésto pase, extrañaremos tenerlos cerquita y disfrutarlos tanto.

  • Fomentar la comunicación con su entorno habitual a través del teléfono o de videoconferencias.
  • Establezca rutinas. Tenga unos horarios y alternar actividades de carácter educativo con otros de tipo lúdico.
  • Planifique actividades en familia y otras de individuales.
  • Limite el tiempo que pasan frente a las pantallas: se recomienda un máximo de hora y media diaria.
  • Favorecer el juego activo siempre que sea posible: jugar al escondite, bailar, hacer gimnasia, etc.
  • El juego educativo también es una buena opción. Si ya saben leer, los cuentos, los cómics y las novelas infantiles son una buena manera de mantenerlos entretenidos.
  • También puede ser un buen momento para implicarlos en las tareas domésticas.
  • Es un excelente momento para reforzar los hábitos de higiene, para explicar y practicar conjuntamente un buen lavado de manos, etc. deben evitar tocarse la boca, la nariz y los ojos; en el momento de toser o estornudar es importante taparse la boca con el codo o con un pañuelo desechable y tirarlo; lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón y mantener limpios los juguetes y materiales que manipulen.